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La Música colapsa el Botánico de Valencia -REPASANDO LOS MEJORES MOMENTOS del 2015-


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Resultado de imagen de jardin botanico de valenciaEL CLUB CORAL LA NAU GRAN DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA   programó este año en el Botánico,  como audición de Invierno, un espectáculo verdaderamente original, “Qualsevol Nit… Balada Poètica-Musical”.
*** El saber hacer de una magnífica directora:


 Mònica Perales i Massana, 
ha sabido conjuntar, por el interés del público, una recopilación de poesías y canciones que, a priori, también podrían captar el interés de un público no relacionado directamente con los componentes de espectáculo, y lo ha conseguido.
Sobre un aforo de 220 plazas, la tarde-noche del 14 de febrero se dieron cita en el Auditorio Joan Plaça del Jardí Botànic de Valencia entre 350 y 400 personas (más de cien personas situadas a lo largo de los pasillos), y además con el montaje programado, ha conseguido lo realmente importante, que todos, espectadores y participantes, hayan disfrutado de una velada sencillamente inolvidable. ¡¡¡¡¡GRACIAS MÒNICA!!!!
Este espectáculo ha servido también para rendir homenaje, una vez más, a la que fuera Responsable del Servei d’Extensió Universitària Doña Cristina Civera, que tanto apostó desde el principio de su creación, por la presencia en la Universidad del Club Coral La Nau Gran.
La velada fue magnífica, y en esta ocasión El Club Coral ha estado acompañado por tres artistas de excepción:
María Jesús Suárez, actriz. Se encargó de dar vida a la poesía de autores tan entrañables como Goytisolo, Alberti, Machado, Labordeta, Celaya, Andrés Estellés, Ovidi Montllor y…. si ya había demostrado un gran talento interpretativo, dando muestras de su gran proyección artística, dejó a la sala realmente emocionada escuchando su emotiva versión de “Ramito de violetas”, en la que, con un sublime recitado hizo que los asistentes rememoraran en sus oídos la cálida melodía de la canción de Cecilia. ¡¡¡¡No se puede pedir mayor perfección!!!!!
Mar Muñoz, soprano solista. Además de ser una niña encantadora, demostró su madurez y se atrevió a romper el hielo cantando una canción mientras recibía la entrada en la sala del público y de los componentes del coro. Interpretó hacia la mitad del programa la canción, “Vinyes verdes vora el mar”, canción que todos conocíamos por la interpretación de Lluís Llach y que, una vez finalizada la interpretación, dejó sin capacidad de reacción a todos los que tuvimos el placer de escucharla; por unos segundo se perdió todo poder de reacción,…. silencio……, silencio…, y de pronto, como un resorte, el público rompió en aplausos casi sin poder creer lo que allí habían escuchado  ¡¡¡¡inolvidable momento!!!!!

Eduard Marquina, joven pianista también con una gran proyección. El solo se encargó de mantener, en un ritmo perfecto, la unión de cada una de las interpretaciones, tanto poéticas como musicales, sin que en ningún momento se viera truncada la continuidad de un espectáculo constantemente interrumpido por los aplausos. ¡¡¡¡Gran calidad y poder de improvisación!!!!!


Club Coral la Nau Gran,  en esta ocasión presentaban el trabajo realizado desde el inicio del curso. Dicen que ensayan  dos horas a la semana y nos consta que solamente unos pocos tienen conocimientos musicales, sin duda se nota la mano de una fenomenal directora. Mònica un trabajo excepcional, máxime tratándose de una formación que no utiliza los parámetros de un  coro tradicional ya que se reinventa cada año.
En esta ocasión llegó a causar tal sensación en el público, que un vecino me comentaba: “son un coro fantástico, hay pasajes que llegan a interpretarlo a seis voces”….……, esto demuestra que el efecto fue magnífico. ¡¡¡¡Enhorabuena por el trabajo!!!!!
Mònica Perales y Massana, directora del Club Coral y organizadora del espectáculo, ha demostrado sus cualidades líder y ha conseguido que un grupo trabaje en equipo llegando con su voluntad a captar la atención del público, el cual, en su frenesí, insistió repetidamente al final del espectáculo para que regalase dos bises, a lo que accedió muy complacida.
No  fue una tarea fácil, debido a la estrechez del escenario tuvo que colocar de manera muy estratégica  a los componentes del coro para poder dirigirlos, cosa que realizó desde la mitad del pasillo siendo capaz de transmitir al grupo toda su energía y consiguiendo la materialización de los matices melódicos requeridos. 
Fue una suerte poder asistir a este entrañable espectáculo. Revista NOVA DIMENSIÓ