miércoles

LA REBOTICA (Relatos costumbristas de la España de los años 60 ) -3-

Recordemos:
...Don Justo, el médico, cuenta  que en la pensión donde estudiaba en Santiago de Compostela, había una doncella, la hija mayor de la dueña, hermosisima, y ....
Los personajes de las charlas nocturnas de 
"La REBOTICA" son:
Don Gervasio, el boticario; 
Don Justo, el médico
Don Jeremías, el cura; 
y Don Plácido, el maestro.

LA REBOTICA
         (2ª parte y fin de la segunda versión)

D. JUSTO, el médico, continuo explicando su historia : 
-"Yoestaba_completamente enamorado de Beatriz y  por otro lado, mantenía relaciones formales, desde hacía algún tiempo; con la hija de D. Agapito Lafuente, conocido notario de La Coruña. No les quiero decir a ustedes el pugilato de mi corazón. Lo material, puesto que casarme con ella, era para poder instalar una modernísima clínica con Rayos X e instrumental moderno; disponer también de una respetable suma en diferentes Bancos; además de elevar mi nivel social, puesto que estaba considerada como una de entre las mejores casas de abolengo y rango de La Coruña"
"¿Y cómo salió usted D. Justo de ese atolladero?". Dijo D. Gervasio.
-"Escuchen ustedes, mi cerebro estaba para estallar; por él, pasaban las ideas más inverosímiles, por fin  no se me ocurrió otra cosa que fingir un viaje a América con la excusa de ampliar mis estudios.Lo propuse e indicando que la  salida del puerto de Vigo estaba proyectada para la primavera próxima"
"La familia, al enterarse de la trama que yo llevaba; alegaron que esto era una idea sin fundamento,ni base y completamente descabellada; toda vez – dijeron- que yo podía disponer de un buen partido,estableciéndome como médico en un importantísimo pueblo de la Mancha; o sea concretamente en Torralba de Calatrava (Ciudad Real) de donde era nacido D. Agapito, y sin tener yo que meterme en fantásticas y problemáticas aventuras, ni siquiera tener necesidad de atravesar el Atlántico."
Una tirantez  sorda, pero progresiva se fluía dentro de la rica mansión de los señores de Lafuente. Emulando al juego bursátil de la Bolsa, las ilusiones de la "NIÑA" habían bajado cinco enteros.
-"Yo estuve sin aparecer por su casa varias noches, un día, a mi regreso a la pensión, la dueña me entregó un paquete de cartas, en unión de un repujado estuche, que forrado de terciopelo rojo, contenía un valioso y artístico broche, pendientes y pulsera regalo que en no muy lejanas fechas había hecho a mi prometida."
"Aquel desprecio que la novia y sus padres me hicieron que puede considerarse como una completa ruptura amorosa; yo la cogí como una victoria ganada por mi táctica diplomática."
El canto de la sirena de Beatriz con sus atrayentes y melodiosos arrullos; era para mí, una dulce y armoniosa sinfonía de Mozart en extremo pegadiza a mis tímpanos juveniles.
 
Los libros de estudio apenas los miraba; si alguno cogía; no eran leídos más allá de la octava página.

Mi obsesión y delirio se centraba en aquella bella mujer que el destino había puesto en mi camino, y que mi enamorado corazón anhelaba  para esposa."
D. Jeremías, el cura, indico
"Obró usted como un perfecto caballero, cuando los bienes materiales por egoísmo se eligen, la mayoría no suelen ser matrimonios felices, el ejemplo nos lo da la parábola del “rico avariento”.
"Adán y Eva fueron arrojados por Dios del paraíso con el siguiente lema: -Ganarás el pan con el sudor de tu frente-”. Apostillo.
D. Justo, el médico, continuó: 
"Lo de la ruptura prevista fue un hecho, decididamente venció el amor, propuse a la madre de Beatriz mis intenciones matrimoniales con su hija, acertaron, y meses después ya había creado mi hogar, la felicidad era completa, la unión de caracteres influenció de una manera primordial para que nuestra deseada unión fuera venturosa."
 "Posterior residimos dos años en Santiago de Compostela y aunque sea inmodestia decirlo, en reñidísimas oposiciones obtuve el número uno, para cubrir la plaza vacante de médico titular en Arenas de San Pedro (Ávila) y aquí me tiene ustedes, que gracias a Dios puedo decir que me siento completamente feliz…… a medías.
"¿Cómo es eso D. Justo?". Objetó D. Plácido, el maestro.
El médico continuó:
-"Del fruto del matrimonio tuvimos dos varones, el mayor, es en la actualidad Perito Agrónomo en Segovia, el segundo…(nublándose sus ojos de lágrimas) en la guerra última que hemos pasado en una mañana del florido Mayo, en las primeras luces del Alba una bala enemiga segó su vida en los durísimos_combates
desarrollados en la margen derecha del río Jarama;en las puertas de Madrid; le cupo el honor de morir por Dios y por la Patria, ya moribundo, sus últimas palabras fueron, que le dieran   a besar una medallita de la Virgen del Pilar que en el pecho llevaba."
D. Jeremías, el cura; muy discreto y para terminar aquella narración dramática del médico y que a todos afectaba; con la excusa de la abundante y copiosa nevada, que a la sazón caía, finalizaron la charla. Saliendo rápidamente todos, acongojados, cabizbajos y entristecidos de la segunda reunión nocturna de aquella "REBOTICA".
                         París, junio de 1964