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REPASANDO LOS MEJORES MOMENTOS del 2015. DUDAMEL no defraudó.La sombra del maestro ABREU cada vez más alargada



Un público verdaderamente heterogéneo acudió la noche del lunes 19 al Palau de la Música de Valencia con el ánimo de disfrutar de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y sobre todo a ver en directo su director, Gustavo Dudamel;  regulares de abono, músicos de banda,  aficionados a la música, curiosos, niños, sus paisanos venezolanos, y en general, todos los que tuvieron la fortuna de estar en la Sala Iturbi, disfrutaron con los jóvenes músicos de Venezuela.
Dudamel y la versión de la 5ª Sinfonía
Los que gustan de Daniel Baremboim dirigiendo a Beethoven, quizás encontraron, en la versión de la 5ªSinfonía que ha presentado Dudamel  con la Joven Orquesta Simón Bolívar, algunos fragmentos faltos de claridad, pero, y esto es lo que cuenta, para la mayor parte del público que llenaba el Palau la versión ofrecida ha sido mucho más que digna, eso sin entrar a valorar la dificultad que, suponemos, debe presentar la coordinación de  80 músicos, por demás jóvenes, que disfrutan con la música y que noche tras noche, sin descanso, deben ofrecer lo mejor de cada uno (vienen de Londres, Barcelona, van a Madrid, París). Están celebrando los 40 años de la fundación (en 1975) del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles de Venezuela por el maestro José Antonio Abreu.
                                                     
Al final de la primera parte los diez minutos de aplausos continuados, que hicieron que Dudamel saliera a saludar repetidas veces, son una bella muestra del calado de la ejecución en el público.
Fue un verdadero espectáculo ver como los ayudantes de coordinación intentaban situar todas las sillas y los atriles para la representación de la segunda parte; al final más de cien músicos sobre el escenario, apiñados y dispuestos a afrontar las versiones de los cinco fragmentos orquestales de El anillo del nibelungo: de “El oro del Rin” (La llegada de los dioses al Walhalla), de “El ocaso de los dioses” (Viaje de Sigfrido por el Rin y Muerte y marcha fúnebre de Sigfrido), de “Sigfrido” (Murmullos del bosque) y de “La Valquiria” (Cabalgata de las valquirias).
Termina el espectáculo
El Palau puesto en pie, los cien músicos puestos en pie, los aplausos que no cesan y Dudamel que, después de hacerse de rogar, decide regalar una propina: “Preludio de muerte y amor de la ópera Tristán e Isolda”, sublime interpretación llena de matices, … un regalaz
Al final estamos en lo mismo; connivencia total entre el público y la Orquesta; Dudamel abrazado al concertino y a todos los músicos que va saludando, todos abrazados a su director….. aparece una bandera venezolana y vemos a Dudamel que se retira nervioso para hablar con alguien de su equipo…. vuelve, hace sentarse a los músicos y se empieza a escuchar el segundo regalo, que muchos deseábamos, “Alma llanera”, todo el mundo entregado, el director pidiendo al público que acompañara cantando la canción………….. ¡inolvidable!.
***Pilar, una asidua a los conciertos y amante de la música nos decía: ¡¡ extraordinario !! , y he tenido la suerte de ocupar una plaza en el “coro”, un espectáculo.
Los músicos a la salida del concierto nos comentaban: “esperamos que el público haya disfrutado tanto como nosotros”.
***Muchas gracias a los dirigentes del Palau por habernos permitido disfrutar, máxime conociendo que se han buscado fórmulas para conseguir que vinieran a Valencia, esperemos que esta fórmula de contrato, total o parcialmente “a taquilla”, que tan buen resultado ha conseguido, permita ver, en el futuro, espectáculos que no se podrían conseguir de otro modo, ¡gracias!.
            
-La sombra del maestro ABREU cada vez más alargada
                   En la actualidad ya son más de 400.000 los niños que en Venezuela han entrado en el Sistema, y están sentando las bases para alcanzar el millón. Desde luego esta cifra ya ha sido alcanzada si tenemos en cuenta la repercusión que la fórmula ha tenido en toda Sudamérica, Perú, Colombia, etc.; incluso en Europa se está copiando el modelo.
Muchos son los músicos salidos de esta escuela que están repartidos por todo el mundo y la cantera que no cesa.
José Antonio Salazar, nacido en Septiembre de 1997 en Margariteña de Porlamar (Venezuela), se unió al Sistema cuando tenía ocho años después de asistir a un concierto de metales, y se decidió por estudiar violín,
Del violín a la dirección de orquesta
 Pronto destacó con este instrumento y fue requerido por distintas formaciones hasta llegar a la Orquesta Sinfónica del Estado de Nueva Esparta, donde ocupó atril entre los primeros violines.
 A los 14 años fue nombrado director de esta Escuela Sinfónica, ¿se había convertido en el director más joven del mundo?
José Antonio…………¡¡¡¡ TE ESPERAMOS !!!!