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El Port de Catarroja y La Primitiva. Haciendo “patria” (Valencia-España)


 Ya sabíamos, conociendo los ciclos del arroz, que no era el mejor tiempo para contemplar la Albufera en todo su esplendor, que no íbamos a encontrar el color verde de los campos en plena germinación, pero quisimos ver la tranquilidad de un domingo en el puerto, con las barcas en reposo.
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Dando un pequeño paseo contemplando el canal y los carteles alusivos a la zona, descubrimos una fotografía relativa al “Ravatxol”, y conocimos que es el nombre que recibía el medio de transporte para surcar las aguas de la Albufera, idea que partió de Miquel Ramón, un pescador de Catarroja, este medio de transporte copió el nombre de un tranvía tirado por caballos que realizaba un servicio similar en el puerto de Valencia.
Todo esto nos recordó la lectura de un “graffiti” en una pared de la ciudad de Valencia que decía:
https://media-cdn.tripadvisor.com/media/photo-s/07/d2/b7/7d/la-primitiva.jpg “El pasado muere
El presente vive
El recuerdo queda
Y la vida sigue”
Animados por momento, nos decidimos por comer en alguno de los restaurantes de la zona. 
“All i pebre” y         “Arroz caldoso de cigalas y almejas”
Elegimos “La Primitiva”, resultó ser un local agradable donde, sorprendentemente, encontramos lo que generalmente falla en la hostelería valenciana, un trato amable y un interés por que los comensales se encuentren relajados disfrutando de los productos de la tierra.
El menú fue fácil de elegir, un “All i pebre” como aperitivo, y siguiendo la recomendación de la casa, un “Arroz caldoso de cigalas y almejas”, todo en su punto. Vino, postre, y, como no fumamos no disfrutamos del café y puro que imponía el ambiente.
Foto de La Primitiva
El precio, …… bueno, …. no es barato, pero digamos que la relación:
Calidad-precio-trato, está suficientemente equilibrada.
Un detalle destacable, vimos que lo importante para ellos, que lo es, no es rotar las mesas exigiendo que abandones el espacio para que pueda ser ocupado por otras personas. Nos habían ofrecido hora para las 13,30 o las 15,30 horas, elegimos la primera, y fuimos con recelo pensando que nos tratarían con prisa para dejar la mesa. Todo lo contrario, su atención invitaba a que permanecieras tranquilo, disfrutando del ambiente y gozando con la comida. Todo en la línea de atención que nos sorprendió al principio. Un sitio interesante. Da la impresión de que las posibilidades de la cocina ordenan los horarios.
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Seguimos disfrutando del paisaje, y nos deleitamos con la tranquilidad del entorno,  “albuferencs”  en reposo, gente pescando en las orillas del canal, patos cruzando de orilla a orilla, y, sorpresa,  otro restaurante, “Casa Baina”, también con muy buen aspecto por lo que nos hemos visto obligados a emplazamos en volver.
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Desde luego que volveremos, pero aprovecharemos para ver la Albuferas también en pleno esplendor, y nos proponemos caminar por la ruta azul que recorre el camino desde el Puerto de Catarroja hasta el “Tancat de la Pipa”;  para mayor disfrute, procuraremos llevar los prismáticos para observar los somormujos, el aguilucho lagunero, el cormorán…….
C:\Users\Gonzalo\Desktop\Documentos\Catarroja\P1020184.JPGComo viereis, con la ilusión que tenemos, ya casi es “primavera” y deseamos volver.
Revista NOVA DIMENSIÒ- VALENCIA - ESPAÑA