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Retrato de la sra Natasha Gelman” de Diego Rivera. Mujeres en la pintura, mujeres sensuales. 8-5


Cuando la personalidad y la apariencia física logran despertar, de algún modo, el deseo sexual en otros individuos se dice que esa persona es sensual.
En pintura siempre se ha pretendido que la persona que admira un cuadro pueda percibir, con todos sus sentidos, esos elementos diferenciadores y personales de cada mujer, u hombre, representados en el cuadro.
Una persona sensual se relaciona con su entorno de una manera muy especial, saborea y se deleita con lo que está viviendo y esto lo transmite a los que le rodean. Un paisaje, una comida, los olores, el arte, la música, en resumen todo lo que ve, día a día, lo admira con complacencia y esto lo transfiere en forma de sensualidad a su admirador. Muchas veces hemos oído de alguien que no es precisamente una persona bonita pero sí muy atractiva porque es muy sensual.
Veamos algunos ejemplos de lo que los pintores han considerado que debían presentar en sus cuadros para expresar la sensualidad.
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Colección J. y N. Gelman
“Retrato de la señora Natasha Gelman” 
(Diego Rivera, 1943)
Cuando los judíos europeos vieron peligrar su existencia con la llegada de Hitler, Natasha Zakólkova, nacida en 191 en la República Checa, emigró a México en los años cuarenta.
En México conoció al ruso Jacques Gelman, un productor cinematográfico asociado a una empresa de París y con el que se casó en 1941.
Amantes del arte, empezaron los cimientos de la que más tarde sería "Colección privada de Arte Mexicano Moderno y Contemporáneo de Jacques y Natasha Gelman", considerada como una de las colecciones privadas más importantes del mundo.
Gelman realiza el encargo a Diego Rivera, ya consagrado, de pintar a su mujer en la residencia que el matrimonio habitaba en Cuernavaca. A pesar de su reconocido anticapitalismo Rivera no desdeñó el dinero y acepto realizar este magnífico cuadro.
Para la composición del cuadro colocó a la Natasha en un sofá azul, ataviada por un elegante traje blanco, la adornó con espectaculares joyas y la rodeó de flores semejando que ella misma era una de las majestuosas calas que adornaban la estancia.
Cuentan que el matrimonio quedó prendado del cuadro que rápidamente se convirtió en uno de los primeros y en el más emblemático de la colección.
Agencia Nuevas Dimensiones para la Revista NOVA DIMENSIÒ- València- ESPANYA