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“The Nymph of the Dargle” “Crenaia” de Leighton (Mujeres en la pintura, mujeres sensuales. 8-2)

Cuando la personalidad y la apariencia física logran despertar, de algún modo, el deseo sexual en otros individuos se dice que esa persona es sensual.
En pintura siempre se ha pretendido que la persona que admira un cuadro pueda percibir, con todos sus sentidos, esos elementos diferenciadores y personales de cada mujer, u hombre, representados en el cuadro.
Una persona sensual se relaciona con su entorno de una manera muy especial, saborea y se deleita con lo que está viviendo y esto lo transmite a los que le rodean. Un paisaje, una comida, los olores, el arte, la música, en resumen todo lo que ve, día a día, lo admira con complacencia y esto lo transfiere en forma de sensualidad a su admirador. Muchas veces hemos oído de alguien que no es precisamente una persona bonita pero sí muy atractiva porque es muy sensual.
Veamos algunos ejemplos de lo que los pintores han considerado que debían presentar en sus cuadros para expresar la sensualidad.

http://3.bp.blogspot.com/-zZYLl0JH09I/VKhE9zUUdCI/AAAAAAAAA-8/c8d0RRP6NAw/s1600/Crenaia%2B-%2BFrederic_-Lord-Lei_3109339c.jpg
“The Nymph of the Dargle” “Crenaia” 
 (Frederic Leighton, 1880)
Leighton representó a Crenaia de pie, casi desnuda, con sus brazos doblados sobre el pecho, en actitud casi mística y con las aguas de la cascada del Dargle a sus espaldas.
Para esta obra, una exaltación de la belleza femenina pintada en 1880, Leighton utilizó a una modelo llamada Dorothy Dene, una modelo a la que había conocido  unos meses antes y que se había convertido en su modelo favorita”. (elpresley)

La obra fue un encargo de Marvyn Wingfield, Vizconde de Powerscourt, un amigo irlandés del pintor, para engalanar la casa-palacio de Powerscourt en el valle de Enniskerry, atravesado por el rio Dargle. Cautivado por el paisaje, Leighton imaginó, en una recreación bucólica, a una bella ninfa habitando los idílicos parajes del bello valle del condado de Wicklow

Por lo que hemos podido averiguar, "The Nymph of the Dargle (Crenaia)", junto con otras obras de Leighton, perteneció al Vizconde de Powerscourt. Parece ser que en la actualidad está en poder de un empresario de origen español que es poseedor de una de las mejores colecciones privadas de origen victoriano del mundo.
Agencia Nuevas Dimensiones par la Revista NOVA DIMENSIÒ