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Valencia: el Colegio del Arte Mayor de la Seda ha cambiado su imagen

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Valencia recupera, con la rehabilitación del  
Colegio del Arte Mayor de la Seda, 
uno de los edificios más importantes de la ciudad
http://valencianews.es/wp-content/uploads/2014/11/valenciacolegiosedafachada.jpgFue durante el siglo XV cuando se desarrolló en Valencia de manera verdaderamente importante el comercio de la seda, motivo por el que en el año 1477 se reunieron un grupo de maestros sederos dando origen al Gremio de la Seda y creando la “Almoina de L’ofici de Velluters”. Años más tarde fue reconocido el oficio de “velluters” que reunía de los gremios de sederos y terciopelistas y en 1483 se fundó la Cofradía de San Jerónimo, patrón del Gremio.
El solar sobre el que se levanta el edificio fue adquirido por el gremio de sederos valencianos en 1492, firmándose la escritura el 26 de septiembre de 1494.
Uno de los telares del Museo de la Seda
Alrededor del Colegio se fueron asentando los maestros sederos dando origen al barrio de “Velluters”, este asentamiento no fue casual, ya que por el barrio pasaba la acequia de “Na Rovella” cuya agua aprovechaban para actividad industrial y para las viviendas. Según los censos de la época, el barrio llegó a tener en 1767 cerca de cinco mil telares que daban trabajo a casi la mitad de la población de Valencia.
El 3 de Octubre de 1686, mediante un decreto del rey Carlos II, se le concede al Gremio de Velluters (tejedores de terciopelo) el título de Colegio del Arte Mayor de la Seda, con lo que la actividad de la seda pasa de ser un oficio, a convertirse en un Arte.
El edificio en el que se instaló el gremio fue construido en estilo gótico durante el siglo XV, se reformó en el siglo XVI y posteriormente, en el XVIII, se le confirió el aspecto actual. Así, la sede del Colegio del Arte Mayor de la Seda fue en su origen un edificio gótico. del que todavía quedan algunos restos, pero el edificio (declarado monumento histórico-artístico nacional en 1981) después de las diversas intervenciones arquitectónicas realizadas a lo largo de su historia  muestra un estilo principalmente barroco.
En la Sala de Juntas o Salón de la Fama, el suelo es una composición realizada en 1757 y formado por 2.177 azulejos con diversas representaciones alegóricas,
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y, se refleja en la web oficial del Colegio:
“Es la estancia principal del colegio y el lugar donde se reunían los máximos dirigentes de la institución. Esta sala constituye un microcosmos compuesto por la parte celestial, con un fresco en el techo de San Jerónimo, patrón del gremio, realizado por José Vergara, y por la parte terrenal del suelo, con una auténtica joya de la cerámica valenciana compuesta por un pavimento que representa los cuatro continentes conocidos en esa época (ambas obras realizadas en 1757). Este impresionante suelo pretende destacar la fama (representada por una mujer) de la seda valenciana en todo el mundo. El autor del pavimento, Vicente Navarro, se inspiró en la fuente de Bernini de la Piazza Navona de Roma, en la que los continentes se representan a través de sus ríos principales (Danubio, Nilo, Ganges y Río de la Plata). Navarro representa los continentes por medio de una mujer sobre un carro que en cada continente está tirado por animales propios de la región, como son los caballos para Europa, los elefantes para Asia, los leones para África y una especie de lagartos o caimanes para América. Dado el deterioro que había experimentado este pavimento, ha sido necesario desmontar todas sus piezas, restaurarlas y volverlas a instalar. Para ello, se han utilizado los últimos avances tecnológicos disponibles en este campo.”
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Los azulejos componen diversas representaciones alegóricas: en su centro la Fama y en los cuatro ángulos que lo forman cuatro mujeres subidas en carros con sus animales simbólicos tirando de ellas refiriéndose a cada uno de los cuatro continentes entonces conocidos. Los talleres de Vicente Navarro estaban situados en la calle Corona y era, tal vez, el más importante de la ciudad en su momento.
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Este emblemático edificio del barrio de “Velluters”, se empezó a rehabilitar el 10 de noviembre de 2014 y se termino el pasado  17 de junio de 2016, con una brillante inauguración.
En la rehabilitación se han invertido 68.000 horas de trabajo, se han restaurado un total de 7.500 baldosas cerámicas, se han utilizado 300 libros de plata fina y el costo de las obras, que ha alcanzado los dos millones de euros, ha sido costeada por la Fundación Hortensia Herrero, gracias a cuyo empeño e insistencia, como ya ocurriera con la Iglesia de San Nicolás, los valencianos podemos disfrutar de nuevo de esta bellísima pieza patrimonial.
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La rehabilitación del edificio contribuirá al enriquecimiento cultural del histórico barrio de “Velluters” y además uno de los objetivos de la restauración es ubicar en él el Museo de la Seda de Valencia, y contribuirá a las actos de la Capitalidad  de la Seda, que este año ostenta Valencia, sigan recordando que el gremio de los sederos fue un referente en el resto del mundo y uno de los motores de la economía valenciana.
El Colegio del Arte Mayor de la Seda y el Museo de la Seda de Valencia ya puede ser visitado , pudiendo solicitarse visitas guiadas.
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(Sala de la Capilla del Colegio del Arte  Mayor de la Seda)

El edificio está declarado Bien de Interés Cultural desde 1982 y en 1995 la Generalitat Valenciana le concedió el título de Colección Museística Permanente y posee una importante documentación de los siglos XV al XIX, perfectamente catalogados en su archivo; telas clásicas valencianas de los siglos XVII y XVIII en sus salones y material muy diverso relacionado con la industria textil.
Se pueden ver además importantes suelos de cerámica en sus salones y balcones. Entre los fondos de su archivo, disponen de 48 pergaminos, 660 libros y una considerable documentación perfectamente detallada sobre los avatares de la industria de la seda.
Existe también un anexo al edificio que tiene función de sala museística con maquinaria propia del arte de la seda y otro anexo habilitado como tienda y venta de artículos propios de la actividad relacionada con el gremio de “Velluters”.
Agencia Nuevas Dimensiones para la Revista NOVA DIMENSIÒ